Ave fénix


Sin Stock

Colgante ave fénix mediano

$147.100

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Colgante ave fénix de plata

Este hermoso colgante de ave fénix es una joya que no podés dejar pasar. Con un tamaño mediano de 4.4 cm de alto (sin contar el pasante de la cadena), está hecho a mano en plata de alta calidad, lo que asegura que cada detalle brille con su propia luz. La cadena no está incluida, así que te invitamos a descubrir nuestra variedad de cadenas de plata para encontrar la que más te guste.

El ave fénix, símbolo de renacimiento y fortaleza, es el recordatorio perfecto de que siempre hay una nueva oportunidad. Ideal para regalar o para darte un gusto, este colgante va a ser el protagonista de tu colección. ¡Sumalo a tu carrito y dejate inspirar por su energía renovadora!

El ave Fénix

Es un pájaro mítico de la mitología griega, que se consumía por acción del fuego cada 500 años, pero luego resurgía de sus propias cenizas.

Cuando le llegaba la hora de morir, hacía un nido de especias y hierbas aromáticas, ponía un único huevo, que empollaba durante tres días, y al tercer día ardía. El Fénix se quemaba por completo y, al reducirse a cenizas, resurgía del huevo la misma ave Fénix, siempre única y eterna. El ave Fénix es muy fuerte, hasta el punto de cargar incluso elefantes.

Según el mito, poseía varios dones, como la virtud de que sus lágrimas fueran curativas. El ave Fénix también tiene el poder de transformarse en un pájaro de fuego, y es del tamaño de un águila. Por su muerte de manera diferente, el ave Fénix se ha convertido en un símbolo de fuerza, de purificación, de inmortalidad y de renacimiento físico y espiritual.

Se cree que el ave mitológica apareció en el Oriente, y más tarde fue adaptada por los griegos. Según algunos mitos, vivía en una región que comprendía la zona del Oriente Medio y la India, llegando hasta Egipto, en el norte de África. Muy presente en la poesía árabe. Incluso la Iglesia católica posee una relación con el ave Fénix, los cristianos creían que el ave era un símbolo de la resurrección de Cristo. Se dijo en su momento que las cenizas del Fénix eran tan poderosas, que podrían incluso resucitar a los muertos.